8 de junio de 2021

Mercados Campesinos del Meta (2011-2020): nueve años de lucha por los derechos

Con motivo de la conmemoración de los nueve años de los Mercados Campesinos del Meta, que se cumplen en la fecha, el blog del buen vivir, BBV, ha querido conversar con la profe Lilia Velásquez, LV, destacada lideresa del proceso, en clave del enfoque de derechos, en este caso derechos de los campesinos relacionados con sus luchas por la producción y comercialización autónomas de alimentos, tanto para ellos mismos, como para los consumidores de la ciudad.

BBV. ¿Qué piensa de la propuesta del gobierno de cambiar la palabra campesino por la expresión emprendedor del campo?

LV. Prefiero la primera por su autenticidad. Ser campesino es vivir en y del campo. Los intentos por empresarizar y formalizar al campesino creo que han fracasado en su mayoría.

En términos de derechos de los campesinos, y campesinas colombianos, ¿qué antecedentes se han dado?

Sobre derechos de los campesinos en Colombia se logró en 2017 la Resolución no. 464 del ministerio de Agricultura que reconoce la agricultura familiar, campesina y comunitaria. Fueron necesarios 17 años de luchas de los movimientos campesinos del mundo para que la ONU aprobara la Declaración de los Derechos de los Campesinos, que “extrañamente” Colombia no firmó. Dicha declaración reconoce derechos básicos: la tierra, el agua, las semillas, los cuales protegen la seguridad y soberanía alimentarias.

Hablar de derechos de los campesinos es así mismo, o debe ser, reconocer los derechos de las mujeres campesinas y de los jóvenes del campo, ¿cómo van los derechos de las mujeres rurales y de los jóvenes?

Creo que es necesario aclarar: una cosa es reconocer, y esto por si solo facilita, pero no garantiza el cumplimiento de los derechos de una población. Lo que se ha visto es un empoderamiento de la mujer rural para ser reconocida. No sucede lo mismo con los jóvenes, que ante la falta de oportunidades, prefieren irse a la ciudad.

Un gran avance en cuanto a derechos de los campesinos, fue la expedición a fines del año 2015 de los Acuerdos del Concejo de Villavicencio Nos. 272 y 273 acerca de institucionalización de los Mercados Campesinos del Meta y del Día del Campesino, ¿cuál es al día de hoy el balance de dicha gestión?

Es un balance positivo. A partir del 2015 el gobierno municipal incluye en el presupuesto un rubro para los mercados campesinos y la celebración del Día del Campesino. Se avanza en la concertación de compras institucionales, y quizá, lo más significativo, es que a ejemplo de Villavicencio, varios municipios han logrado acuerdos similares. Tal es el caso de Puerto López, Guayabetal y San Juan de Arama, entre otros. Tenemos claro que lograr una política pública no es suficiente; hay que seguir luchando para que el gobierno de turno le de cumplimiento.

Nos enteramos del proyecto del alcalde Harman de propiciar el traslado de la Tienda Campesina a la antigua plaza de mercado del barrio Siete de Agosto, ¿en qué va la propuesta?

La construcción que hay en el Siete de Agosto es un elefante blanco, que el alcalde Harman quiere “cazar”, según expresión del mandatario. Él ha compartido con Mercaorinoquia, nuestra cooperativa, el sueño de tener allí una galería campesina, con atractivos turísticos y culturales, y en cuyo centro esté el mercado campesino. Se ha avanzado en la discusión de la propuesta, que finalmente quedó en manos del instituto municipal de turismo.

“La madre Tierra nos devuelve convertido en frutos el amor que le damos”.

¿De qué manera ha enfrentado mercados campesinos la crisis ocasionada por la pandemia del Covid-19?

La economía ha sido duramente golpeada por la pandemia del Covid-19, y mercados campesinos no ha escapado de la crisis. Luego de la declaratoria de confinamiento, durante cinco meses, Mercaorinoquia, fiel al principio de servir al productor y al consumidor, ha entregado mercados a domicilio, semanalmente. Pero desde el Consejo de Administración y la Gerencia se está contemplando la posibilidad de suspender temporalmente la actividad por cuanto la sostenibilidad económica se ve seriamente amenazada. Será un alto para repensar el proceso, hacer el balance de aciertos y errores, reestructurar, si es necesario, y salir fortalecidos de la crisis.

Posdata: Días antes de convenir esta entrevista, la profe Lilia, como se conoce a esta educadora, convertida en su retiro de las labores docentes en neocampesina, nos hizo llegar al grupo de WhatsApp Informativo Campesino, una foto de bandejas de frutos de su finca Granja El Vergel, en la vereda de Puente Abadía con la leyenda: “La madre Tierra nos devuelve convertido en frutos el amor que le damos”. Pensamos entonces, y lo seguimos haciendo, que ese encariñamiento con la naturaleza es el principio de la filosofía ancestral del buen vivir.

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Imágenes: Fotos archivo Informativo Campesino.

Sérvulo Velásquez

Pedagogo, exprofesor de la Universidad de los Llanos, Unillanos, escritor independiente.

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